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.El vino, el agua. Las copas sobre la mesa y un beso de despedida. Ya no quedaba más que decir, nada más que hacer, sólo el silencio necesario para que las miradas tuvieran el tiempo también de despedirse. Atrás iban quedando todo esas escenas que iban cortando juntos, que iban eligiendo. Los caminos, los abrazos, los brazos tendidos sobre los brazos del otro. Iban quedando atrás con la mirada todas esas sonrisas mañaneras, los llantos nocturnos, los besos que contenían más perdón que cualquier frase que pudieran decirse.

Comenzaron tan de repente que ninguno recordaba en qué momento pasaron a ser el complemento del otro, ya no existía ese momento preciso en que acabaron por primera vez con una sonrisa en la cara del otro y se reían de las locuras de los juegos de cama. Tampoco recordaban su primera pelea, no se acordaban del primer llanto, todo iba quedando atrás en las miradas que se iban, que se alejaban.

Fue tan solo un momento más, otro momento compartido, quizás fue entonces en que ambos realmente sintieron lo mismo. El vino, el agua, las copas sobre la mesa y la frase de despedida que no terminaba nunca de poder hilarse. Mientras el beso los fundía en una excusa para no querer nunca separarse, las miradas timidamente empezaban a encontrarse, a juntar los recortes que ambos irian nuevamente componiendo.

2 Coments:

sandra dijo...

este relato es nuestro..
es maravillos..
viste que sólo era cosa de tiempo?

la frase de despedida que no terminaba nunca de poder hilarse. Mientras el beso los fundía en una excusa para no querer nunca separarse

ahí estamos nosotros, sinquerer nunca sepraranos.. hace tanto que ya no siento ganas de huir!!! :)

te amo

SANDRA dijo...

este relato es nuestro..
es maravillos..
viste que sólo era cosa de tiempo?

la frase de despedida que no terminaba nunca de poder hilarse. Mientras el beso los fundía en una excusa para no querer nunca separarse.

ahí estamos nosotros, sinquerer nunca sepraranos.. hace tanto que ya no siento ganas de huir!!! :)

te amo

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