Sin Título

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Hay situaciones tan Ginsberg
tan Carver donde una mancha blanca destaca
en el borde de una solera tan Antin
con pasto sistólico, abundante
dos colillas marcan el tesoro de un niño
todos los meses menos Abril son tan crueles
porque el chiquillo busca y no encuentra
lo bello de ser un cachorro de tigre
no conoce aún lo poderoso del metal
llora cuatro minutos treinta tres segundos
lo que dura lo eterno del silencio
la pérdida marca más profundo
cuando su madre llama y él obedece.

Sin Título.

Graciosos tejidos se unen
en pared blanca con relieve
de un liceo fiscal, de excelencia
un político, de ochenta y algo
habla de cambios, austeridad
Es opus dei, diez hijos
su hermana se tiñe el pelo,
con setenta, californiana,
pide que escuchen a su hermano.
Los alumnos, asoleados,
dos, en una rúbrica
miran, no entienden nada.
En la pared, los tejidos, piensan
que el destino tenía que ser otro.

Sin Título

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Parabienes en cada dedo/humedal
consistencia-falange de un lirio.
Te arropo con urgencia/hay pena
corazón, hay rabia. Hay urgencia te escribí soy bueno/soy de los que cubren.



De los tres bulbos/flor[amor] hoy no hay ninguno.

Sin título.

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Abrazo/corazón
el oído en el pecho
más de cien pulsiones: alegría,
producir aún algo en el otro.
Es cierto: no acaba, amor,
no. El viento huele ocre.

(Hay una historia con el viento Aurora y hojas y vidas y en ella andamos sin saber el nombre de la cosas, en ella despiertas y sonríes y con eso todo cobra sentido:

......................................Escribir un mar
.........que no conoce quietud
.............entre tu pelo

la historia se crea sobre la marcha, hay colores rojos, flores, un rincón de piel que te avergüenza pero que amo y posiblemente sea la suma de todo lo que amo de ti. La imperfección de la raíz que da vida a lo bello)

Tú duermes.

Sin Titulo.

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La forma en que ordenó la biblioteca era en parte un espejo de como ella veía al mundo. Tomó por ejemplo todos mis volúmenes de autores latinoamericanos y los distribuyó de tal manera que pudieran concordar con hechos que marcaron su vida. Quiroga: Era niña y supo con alcalino sabor lo espantoso que puede ser un almohadón de plumas - Recordaba a su vez a Poe con él, al inexorable latir delator. A Alfonsina y el mar me diría después - Puso a Cortázar en un lugar central, como el corazón, porque al igual que muchas también se creyó la Maga (cuando decía esto me sonreía con todo el cuerpo). Reconoció no saber mucho de García Márquez y por lo mismo quedó al final, junto a un volumen perdido de Macedonio Fernández y justo por delante de un libro de poesía de Braulio Arenas. No le gustaba la poesía recalcaba. Los poetas mienten y lo peor es que lo hacen de manera bonita, de esas que da gusto creerlas verdades. Los poetas no deben saber amar de verdad. Extrañamente, se cuela un volumen de Neruda dentro de lo que debería ser su sección favorita: "Me enamoraron una vez con Neruda, y concuerdo con él sobre las mozas robustas" me remató una vez como un K.O dentro de una de nuestras cotidianas pequeñas discusiones.
Baldomero Lillo se enmarca de manera anecdótica dentro del cuadro, quizás ella no lo sabía pero es uno de mis autores favoritos. O quizás lo sabía, y por eso lo dejó en la parte que representaba el cariño para ella. Sonrío pensando en eso. "Estás sonriendo Rulfo" - me decía - Juan Rulfo: Ven para acá y hazme el amor. Soy un caballo. Ven y convérsame Rulfo, convénceme. Ponme algo de jazz y sírveme un trago, quiero sentir "Le Diable au corps". Deja de fumar que eso te va matar Juan. Te matará y yo después te voy a extrañar tanto... Y me lo decía de esa manera urgente, absoluta, de esas maneras con que se demuestra todo no solo en la frase, sino que también se habla con el gesto y con los ojos. Debo reconocer que esa es una de las cosas que más extraño, la forma que tenía de poner mi vida dentro de una hoja.
Al final de cuentas no fue el cigarro el que me mató, en realidad nada me ha matado aún mientras ella lleva ya cinco años enterrada. Algunos se extrañan cuando digo enterrada en vez de muerta, pero para mí, para mis libros, ella tiene una línea de tiempo que se niega a extinguirse. Es entonces que tomo con delicadeza un ejemplar, lo miro como imagino debe mirarse lo importante que hay en el mundo y empiezo:


Capítulo 1



¿Encontraría a la Maga?

Sin Título.

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Habíase un espacio entre nosotros
como el espacio que hay en los dedos
amor, líneas de las manos: huella 
de tronco, dobleces: sábana. Luz. 
Había conjetura inacabada y la luz luz luz
llámese luz amor a la penumbra donde estés, 
caballo / Aurora eres ahora
el reflejo ámbar que desde fuera trae
luz luz luz (ser yo) luz, entrar
tenue/profundo, por tus pliegues.

Sin Título

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El hilo ínfimo del sol (Aurora)
trae un explotar rojo carmesí
las líneas horizonte marcan amor
como si nunca hubieran marcado.
En el olor: caléndula y ortiga

(te siento moverte e ignoras
tu parentesco con el calor)

y Aurora, despiertas
asumiendo sin saber: mis manos

Un rayo escapa entre nosotros
tan inseguro/anecdótico:

Un arrebol brilla sin saberlo.

Sin Título

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Eres la forma perfecta que tomó la molécula
y desde entonces, amor, eres semilla/musgo, eres brote
presencia en flor calendula, albahaca aroma a humedad
de tierra en la mañana, eres gigante para mi,
pequeño portento hija, un milagro indómito que crece.
Te escribí una vez que cuando naciste un poder vino
y puso ante mi algo bello que/(ahora lo pienso)
es la forma absoluta y perfecta, la forma humana de interpretar
esa lengua extraña, que debe hablar Dios.




Sin Título

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Hay un avance suave que como el musgo cubre
en parte/parte de mi como tú cubres contigo
corazón y hay un corazón tuyo dentro guardado
(mío) porque en sombras existe mi/tu permanencia
Eres lo real que se presenta y eres amor
las ramas más cercanas a la luz/en un bosque/y recibes
abierta el agua azul (violeta), atmósfera verde y tuya es
la forma que tengo de ver el mundo.

No sabes: Escribo esto (amor) mientras tú duermes.

Sin Título.

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Siento tuyo el brote en mi alma
avanza hasta ser parte de un todo
cuando tocan manos tuyas y mis ojos
son una sombra traslúcida
en ojos tuyos naciendo pequeños
brotes de albahaca y de menta ruda
llenas con tus pies un tercio, amor
al venir a buscarme llenas pequeños istmos,
manos cambiando mis manos 
y me besas dulcísimamente
con el sabor que tiene Dios al besar
cósmico una constelación, peces
o dioses huyendo en un mar cíclico
de yemas, iris, labios, mechones castaños,
cosas tuyas, ardiendo entre mis dedos.

Sin titulo


Pensó:

El tema apropiado al poema es:

a) La vida es una ventana de un medio de transporte.

b) La vida es la pantalla de un teléfono Smart.

c) La vida es el hermetismo ignoto del iniciado.

d) La vida es la manifestación química del orgasmo.

Porque:

a) El poema vive fuera del poeta,
más bien, el poema es quien da vida al poeta.

b) El poeta sin el poema es un albañil, o un masón.

c) El poema habla sobre alguien mirando por la ventana de un microbús.

d) El poeta quiere escribir sobre el orgasmo sin sonar erótico, no puede, le falta un 30% + de rictus.

Entonces:

a) Escribir sobre la vida es un tema manoseado

b) El poema revela la verdad absoluta de las cosas, pero este no le oye, los poetas nunca oyen nada, al lado, alguien saca un libro de Whitman.
"Ven, quédate conmigo un día y una noche y te mostraré el origen de todos los poemas"

c) Todas las anteriores.

d) Ninguna de las anteriores.

Sin título

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I

Escribir Aurora: La distancia
es la certeza que hay entre tu aliento
y que soy más real cuando mis manos
están sobre tus manos clásicas y siento
el explotar del mundo con su olor a flores
dulcísimo y siento explotar tu espalda
en movimientos telúricos y abiertos en flor, barco, amor, la distancia está
entre tu aliento y el mío, amor.

II

Estás en todas las lluvias en todas las gotas
de los dedos líquidos que bajan mi ventana,
estás en mi corazón y en el corazón de todas las lluvias: Tempestad única e irrepetible.
Tu amor es la forma de sentir lo vivo que está dentro y mi pecho se abre generoso a la distancia (que es tu aliento dentro de mi aliento); en tus ojos y en la distancia se encierra el sinfín secreto de mi propia lluvia, amor.

III

La vida es un ejercicio Aurora
lo puro e importante pasa sin tocarnos
el parabienes cíclico del un loco marca las líneas de un tigre
y sus garras existen dentro de mis dedos cuando escribo: Te quiero/y naces en flor distancia lluvia y vives en el barco de tu espalda
y en tus ojos
de niña,
amor.

Aclarar ante todo las ideas.

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El olor a sake es inconfundible
y se mezcla con el del microbús
igual, al fin es una analogía,
como si de Dios o Buda se tratara.

Hay una imagen en el que vende dulces
en el discurso aprendido por la fuerza:

Algo bello y perdido en la palabra.

Los trayectos son la rueda y el viaje
es la consecuencia, algo anecdótico,
cómo el sonido de un obturador.

Viernes 3 AM

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Decidió descansar. Una opresión en el pecho no ayudaba a que se levantara de la cama, sentía la garganta gastada y el humor cansino y resignado. Lo acompañaba siempre el recuerdo de sus hijos. Estaba gris y el viento helado. Por los parlantes, Serú Girán cantaba sobre un sábado azul, y en su cabeza, la melodía de un tango parecía asonante y extraña mezclada con los sonidos del lugar.
No es que sea una solución -pensó- mientras apretaba el gatillo.

https://www.youtube.com/watch?v=d5jjeTDKzTM

Aurora.

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La foto era borrosa, 
la fracción pequeña y el error
de sentir los pasos tan lejanos,
audibles aún en tu cabeza.

El año fue borroso,
una música ruidosa e insistente,
había pavor en las sirenas,
en el verde o paco por la tarde.

Había pavor en las canciones, 
el humor vítreo, los gritos,
acordamos no oír gritos, acordamos
sacar fotos. El descuadre muestra
unas manos pequeñas, lejanas, audibles.

Acordamos no olvidar
que esas manos 
no volvieron a tocar
(nunca más)
a otras manos.
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La profundidad del surco, el borrón
del que equivoca la ruta y el poema
toma caminos inciertos y aledaños,
perdiendo amor en el proceso.

Y las luces de los cargadores pasan a ser una,
el hecho de una habitación menos luminosa
es la certeza, 
como la fruta que se pudre en el refrigerador.

Entiendes al fin 
que congelar no conduce a nada:
Que todo lo que vive, está muriendo.
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El carro que empujan los feriantes
por calle Artesanos, el humo
de un cigarro y la madera que aglomera
cuarenta de las mejores manzanas
que abren al mundo su muerte, su olor
a muerte mientra avanza, 
y unas manos callosas 
envuelven a una cómo un niño,
cómo Cronos devorando
la simiente del conocimiento,
el árbol del bien y el mal,
que hoy se reduce a un cajón barato
de tabla, pintado en una cara.

La palabra que elegí
para que sepas, fue simiente.

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Y no a otras que alguna vez fueron Mia's y
marchan los autos por las grandes alamedas
y el Germán ya escribió de la insidia del sol sobre las cosas
y mi declaración de principios, Mia,
es más ambigua y anecdótica
que un tratado de tpp con China,
que un juicio oral abreviado
contra Hanna y sus hermanas.
Es que ella se bancó al Gudi Alen
y que se casara con la hija adoptiva de ambos
después de grandes papeles.
Piensen en sus madres, piensen mientras miran tele.
Quería escribirle a mi hija en verdad
pero no puedo hacerlo sin pena
y las ideas llegan en cúmulos por la noche
de que me sirven las pastillas para estar feliz si no duermo,
porque no me llega la idea a medio día
o en el almuerzo
tengo trayectos de dos horas
ida y vuelta, ida y vuelta
pero yo, cómo weón a las dos y pico
a sabiendas que mañana estaré cagado de sueño,
¿Viste? Esas cosas pasan por no ganar un globo de oro.

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Redactar los oscuros acontecimientos
de 1(una) manera casual pero concisa
para alejar la luz que te molesta
porque en la noche, decía un poeta,
sale el brillo necesario para escribir.

Yo no creo en las palabras de otro
¿Porque creer en lo servil de las aguas?
El Sena no es el Mapocho
y ninguno es el mar que une a todos.

Los mensajes Europeos del surrealismo
fueron por Gomez Correa, por Cid,
por Arenas tomados, por Vicente.

El Nerudismo existe y nadie dice que sea malo.

Escucho y leo a los grandes poetas,
las grandes voces de mi generación,
no hay solvencia, no hay trasatlánticos
marmóreos trasatlánticos,
ni campeones de cacho, de dudo,
no hay oxidadas bicicletas,
y los helicópteros y los helicópteros.
El resto: Es litera-dura.

La mandrágora - dicen - se riega con semen.

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Te amo con un amor rotundo hija
Cómo 43 de las 49 peleas de Marciano
Te amo con la insistencia del que escribe mal
con la paciencia del agua horadando
la roca o formando estalactita
Te amo de manera inevitable e imprecisa
con un amor no practicado de antes,
con temor y te amo también con pena.
Te amo sobretodo los viernes desde las 19:42 hasta los domingos cerca de las cuatro.

Cuando naciste hija, sentí lo mismo que debió sentir P. Picasso terminando Guernica, que M. Proust escribiendo la palabra tiempo después de haberlo perdido: "Acabo de ser tocado por un poder superior, algo cayó brillante y puso ante mi lo más transcendental que pudo haber creado".

Porque te amo hija, certera y absolutamente.

Fútbol Soccer.

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La cancha tiene la distancia precisa e infinita del sol entre los arcos no existe pasto, es maicillo quien gobierna la piel y sangre joven de la pobla. Ahí triunfa el nombre extranjero, el Bryan se la pasa al Jordan y este al Byron el que apunta arriba y cruzado bajo el travesaño y mira al Yeison, a los ojos, mientras introduce el gol. Ahoga el grito de la misma manera, exacta al de la noche anterior, en la misma cancha, exactos y solos también con el Yeison (y también, mirándolo a los ojos)

Flor de papel.

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Volver a oler flores de plástico
y encontrar cercanía en el alcanfor
más que en el aroma a verde tierra.

Ser un bicho de ciudad / Establecido
y no resentir los grises, el aceite humo:

La bilis / de capital sobreexigida.

Oler las flores artificiales
no cómo Kavafis, porque no le gustaría
un barrio tan mierda como este.
Hay tan poca magia entre la esquina
y las otras, entre la gente y la cancha.

Dadme un trozo de país y lo volveré
un antro, de a poco,
dadme un universo para transformarlo
poco a poco:

El poema no vive en el poeta,
eso más bien,
es una visión masturbatoria.


Rojo (R)

En un principio el verbo se hizo carne
y piel, y sangre, y vino al mundo a descubrir
una respuesta. Creó un sol y un suelo
uno arriba y el otro abajo.

Vio todo lo que había hecho; y era bueno.

Hizo el agua y la nombró, puso peces, ríos, lagos
a la tierra la tejió como un sueño que tuvo,
donde bajo un árbol se vio convertido en bosque
y de nuevo en rama, en hoja y en fruto
el que imaginó rojo como el deseo
de verla tan cerca y tan lejana.
Hasta que un día la carne se hizo verbo
y el rojo se convirtió en palabra:

Eva - al fin dijo.

Y Eva respondió.


Verde (G)

El aire exige un pago por permitir
que las plantas críen a estos hijos de las rocas
a esta mezcla de agua con barro:
Las voluntades verdes hechas carne
a modo de una figura maternal.

Porque los arboles guardan en sus hojas
una secreta intención de movimiento
las que roban a los seres en las sombras
huyendo, en los pasos de los hombres.
Permiten a su vez, a las aves penetrarlos,
porque ellos saben, que en el coito,
está el secreto de volar.


Azul (B)


Hay un recorte de agua azul
por donde un capitán, mira, a lo lejos
un reducto pequeño y melancólico
que le trae las conversaciones
con un amigo que tuvo y se mató.
Recuerda una historia que contaba:

"La vida rara juntó, una vez, a un sujeto muy raro con una mina muy rara.
Era una tarde rara de un domingo muy raro.
Ella, que era muy rara, le abrió su alma al sujeto. 

Así, gratis.

Al sujeto, raro también, le pareció muy raro todo eso. 

Muy raro.

Así que entro en ella. Y se quedó."


Blanco (RGB)

La síntesis aditiva de los colores
rojo, verde y azul
dan el valor acromático blanco,
que es igual en consecuencia a la fotorrecepción 
de una luz intensa constituida 
por todas las longitudes de onda del espectro visible, 
por tres longitudes de onda (larga, media y corta) 
o por dos longitudes de onda complementarias.
como el prisma marino de los muertos
o el oropel absoluto de las cosas
del reflejo que deja una calle al mojarse
un olor a pasto húmedo que trae consigo
los recuerdos de los libros de la infancia
que brillan presentes en la memoria:

Como un niño / que enloquece por amor.

Un ser tembloroso de hojas secas
y muchos fantasmas, una procesión
de ideas que no cuajan, una tabula rasa
donde se pone un punto aparte,
y se escriben unos versos que no pegan,
con colores diferentes,
porque en resumen
odiamos el vacío.
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Hoy leí un poema de Tellier e intenté comparar la felicidad
con un leve deslizar de remos en el agua.

Para mí 
fue la visita de mi hija este fin de semana, 
adornar un árbol navideño en su pieza,
leer otros libros de Oscar Wilde,
jugar el día antes en el parque, cambiar la arena por agua,
aguantar la respiración para cruzar y besar.

Quise atrapar la plumilla de cardo 
para detener la huida de toda la estación,
pero quería detener el tiempo.

Eso fue para mi la felicidad.

Lo que queda después es más bien triste:
Apagar las luces de su dormitorio
y cerrar la puerta, hasta su próxima visita.
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En los planetas hay una constante
de atracción y lejanía entre los cuerpos.
En el viento del sur, la montaña,
en la brizna que antagoniza la ciudad.

Hay un elemento, una causa común
en las imágenes: El macromundo.
Los pequeños detalles del cosmos,
una distancia certera entre la piel
y el tocar y el no tocar
tu galaxia repleta de lunares.
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La fracción pequeña del error
el porcentaje de fractura
en los carros de arrastre de La Vega
pueden marcar el hito en las acciones
hacer que las bolsas se desplomen
o asciendan a las nubes.
Esas mismas nubes
con que sueñan
dos indigentes en un colchón
en la esquina de Lastra con La Paz
y los empresarios esos
de la fruta
y las verduras.
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