Sin Título

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Quise ser un traje rojo carmesí, que se apegara tanto a tu cuerpo, que un sastre ayudase a pegar a tu cuerpo de manera perfecta
pero fui un anacronismo del amor, ni uno de esos amores mundiales de Casas.
Quise ser las canciones de Spinetta, las de Garcia, los poemas de Cummings que espere escribirte azul en el cielo alejado de todos y que fuimos/somos la gran esperanza de unas letras que no fueron/son un gran anacronismo del amor.
Quise tenerte púrpura como el molusco que cultivan en medio oriente y nombran en la biblia, y besarte dulcisímamente con aroma a flores carmesí y púrpura y verde y blanco acabar después que tu acabases, tomar tus manos entre mis manos clásicas y sentir que nada es para siempre.
Por un lado:
* Sé que la suma de todos los ángulos interiores de un triangulo dan 180 grados
* Sé que los colores que vemos son los que el sol rechaza y ya no quiere.
* Sé que al final un jovencísimo tendrá la suerte de tenerte y tú tenerlo, que todos somos finalmente, anacronismos de amores pasados por cedazo.
Hubo una vez que escribí (dos veces) frases que te acompañaran en mi recuerdo:
- Hay rincón de piel que te avergüenza pero que amo y posiblemente sea la suma de todo lo que amo de ti.
Es la imperfección de la raíz lo que le da vida a lo bello)
- Hay una bella inmovilidad en algunas cosas.


Hubo amor -Amor- pero no importa.
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