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La historia es bien sencilla. Tú me quieres y yo no te quiero a ti. Me usas en tu cariño para mantener alejados a tus fantasmas. Yo me cobijo en el tuyo y me hundo asustado dentro de tu pecho.

Cuando llega la hora, me tomas del brazo y le muestras al mundo que estoy al lado tuyo, que eres feliz. Cuando llega la hora amarro a mis demonios y me dejo llevar del collar que tienes entre tus dedos, saco la lengua y muevo el rabo para mostrarle al mundo lo domesticado que estoy, le ladro a la vida que estoy contigo. Que me tienes y que te tengo.

En el momento de amarse desatas la tempestad y me empapas de tu cuerpo. Yo me dejo llevar por el oleaje de tus ganas y empujo salvaje la perversión de mis deseos. Pero callas el orgasmo y te abandonas una vez más. Nuevamente te pierdes y te olvidas un poco de ti misma, de tus temores y me abrazas fuerte para saber que sigo ahí, que no te he dejado sola enfrentando la tormenta. Por mi parte me ofrendo en la comunión del coito como si fuera lo último que nos quedara, como si el mundo se acabara al momento de retirarme de tu cuerpo, que cuando la fusión concluya llegará el Ragnarok, los terremotos mayas, el diluvio bíblico y que si no me encuentro en el arca de tu sexo no podré salvarme ni salvarte a ti conmigo. Cuando acabas pregunto que te pasó sonriendo malicioso y te doy el abrazo más mojado que puedan darte.

La historia es muy sencilla, tú me quieres y yo voy sintiendo de a poco que te voy queriendo. Reflejas tus miedos en mis ojos temblorosos y ya no siento las ganas de huir que sentía al principio. Antes viajaba entre diversas sábanas y no podía evitar las ganas de saltar de ellas y empezar todo de nuevo. Ahora es la paz que se incuba en tu pecho lo que me mantiene atado a tu destino. Impides que caiga al barranco y que me vuelva a destrozar. Sacas un pañito aterciopelado y me vas envolviendo como a un niño pequeño.

La historia es bastante sencilla. Sientes que me quieres y yo voy armando, contigo, de a poco, mi cariño.

4 Coments:

Juan Eduardo Apablaza S. dijo...

Hola Don Juan,
No sé qué me pasa, cada día me siento más fome, con menos ganas de hablar, con sueño... quizás sea estrés, quizás ammm... qué será?
Lo cierto es que no me he hecho el tiempo para caminar por Lastarria y encontrármelo por ahí. Ya nos pondremos de acuerdo, le parece?
Dele saludos a su querida Sandra y al nuevo integrante de la familia.
Un abrazo grande.
Juan Eduardo.

sandra dijo...

Esta la ficción de la que me hablaste?
(Eso espero! no sería bonito encontrarnos entre esas líneas)
Pero me gusta! Tiene fuerza, ritmo, hay que acabárselo de una! antes que se muera el mundo.. tienes entre medio unas frases muy súper poéticas, pero que no llegan a lo cursi.. me gusta!! :)
Insisto: La narración es lo tuyo, se te lee cómodo y fluido, como que vomitas historias...
ésta LEVEMENTE basada en la nuestra.

Yo te quiero.
Tú me quieres??

sandra dijo...

jajajajjaa!
escribí "muy súper"
No me di cuenta :P

InésRF dijo...

bonito ...;)

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